Rocío Durán Barba

Por Efer Arocha.

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Vivimos hoy una ruptura apacible y en algunos lugares violenta, pero generalizada en el conjunto de la sociedad, el arte no escapa a esta realidad y por ende la literatura. Los paradigmas de ella en uso para el análisis han muerto y otros distintos los han reemplazado como sucede con el lector, donde un desovillador de letras diferente está naciendo. Escogí un texto de ficción de Rocío Durán Barba, que visualiza los nuevos códigos que permiten emitir juicio literario en el cambio de valores más acentuados para diseccionar un manuscrito.

El acto fundador de un artista en el sentido profundo, se encuentra en la declaración sostenida que se afirma en su yo singular, yo soy…, un escritor, músico, etcétera. Nos encontramos frente a la decisión perentoria por lo determinante, fundadora del sujeto creador que se ha decido y está preparado para realizarse a través de un cambio, ser otro, mediante un agregado, un salto, anotaría un filósofo dialéctico. Es un anuncio que puede analizarse con la afirmación yo seré… Estamos entonces frente a la intención que abre un espacio que se produce con tal postura. Éste es la espera encargada de afirmar o desmentir la acción fundadora. Es esa distancia que media entre el decir y el hacer, en el análisis se parte del hecho retórico que ha producido la palabra originaria del yo singular ubicada en el plano teórico; sin embargo, el producto literario es el resultado de lo empírico, puesto que es algo muy concreto donde no cabe la especulación; ésta se encuentra en el juicio a posteriori que se hace de la producción artística que es un acto solitario en pleno silencio cuando la ejecución corresponde al acto creativo del individuo, porque si es colectiva como la ópera o el teatro, el concepto difiere. En el caso, el género literario no tiene ninguna incidencia puesto que puede ser novela o un texto de cualquiera.

El a posteriori aparece aquí en tanto que afirmación de existencia del resultado creativo; siendo un certificado de constatación que el creador lo es en una expresión específica. Una sola obra permite ya a su ejecutante pasar el quicio del campo del arte. Cosa muy distinta es la calidad y la cantidad de su producción, en este caso la valoración corresponde a la estética que es la encargada de descubrir y medir los contenidos del producto realizado.

Hace años Rocío me dijo: yo soy escritora, poeta… pasó el tiempo y de manera paulatina recibía su producción que ha sido prolífera y diversa; en materia de ensayo se suman 14 de distinta temática: El Universo del Arte Ecuatoriano; El fin de la Revolución Francesa; Mayo de 68 y el año 2000; Minicuentos de escritores del Ecuador… Tiene 16 poemarios, algunos de esos títulos: Nací en un cráter; París, poema azul, en edición numerada y corriente; Palabra emancipada; El verbo del desierto, en edición numerada y corriente en 3 idiomas: árabe, francés y español; Maestro del destino… Ha escrito 4 novelas: París sueño eterno; El loco o todos enloquecidos; Ecuador el velo se levanta; y Équateur.

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La novela Ecuador resulta una creación de interés para especialistas y lectores aguerridos, en razón de que la obra presenta una fenomenología por fuera de lo habitual exhibiendo un rasgo binacional. Ha sido escrita por su autora en dos idiomas y publicada en francés y español por editoriales distintas, hecho que amerita por sí mismo un estudio ramificado en varias direcciones. Además, los ejes fundamentales de la estructura son el resultado del cuestionamiento entre la narradora y otro texto literario titulado Ecuador, del escritor belga Henry Michaux, un gigante de las letras francesas que en ciertos círculos es figura intocable. Entre los dos textos se abre una brecha donde el lector puede saborear el patriotismo.

Lo escrito sobre el Ecuador resulta un poco denigrante; la autora que es ecuatoriana, además, militante contra el colonialismo estético que se ejerce aún en Latinoamérica por minúsculos grupos, encontró una veta preciosa para armar un duelo escritural de dos visiones toponímicas opuestas, que producen una fascinación porque la autora tuvo el gran acierto de citar en negrilla a Michaux y textos de otro autor sobre el mismo tema. Son páginas barajadas como si se tratara de jugar póker. Aquí surge una aclaración necesaria, no se puede confundir el concepto de colonialismo estético con la universalidad temática del arte, que es un acto de libertad creativa irrenunciable, como tampoco la alteridad, verosimilitud, polisemia; sobre todo el encuentro, el intercambio de conocimiento del accionar creativo entre las naciones y pueblos, que aúnan y engrandecen a quienes los practican.

La novelista tiene un método curioso para hallar el toque creativo que origina el hilvanado; siempre comienza escribiendo ensayo y algunas veces de pronto grita, esto es otra cosa, se dedicó muchos años a investigar sobre Michaux, del que tiene un ensayo abandonado en una gaveta. Viajaba con Claude Couffon en tren a Lyon en misión de compromisos literarios, corrigiendo el manuscrito, de pronto lo despertó con el mencionado grito, Claude aquí no hay ensayo sino una novela.

Existe de soslayo indirecto detrás de la narradora, la presencia conceptualizada de la autora, que echa por tierra el viejo paradigma de la crítica literaria, donde buena parte de ella negaba y aún niega, la interrelación autor texto; o sea, el paratexto, asunto de vivo interés para debates, seminarios, y todo lo que se quiera, si es que alguien se motiva a la altura de los tiempos de hoy por el tema, en toda obra artística, musical, escultórica, arquitectural se percibe el vaho y mano del ejecutante; esto incontrovertible en un análisis de peso, que de una u otra forma el autor hace presencia, inclusive, de manera inconsciente. En el conjunto de la obra de Rocío Durán Barba, es fácil encontrarla, igualmente en un género distinto al literario que ella practica, como es la pintura. En la página 296 de la edición en español Ecuador El velo se levanta, editorial El Conejo, 2007, el personaje central convoca a la pintura por personaje interpuesto, haciendo hablar a su oponente que encuentra secuestrado, y quien discurre sobre el de la paleta, en voz del mismo Michaux.

Pinte Esmeraldas, Portoviejo, Babahoyo, Machala sobre olas de alta mar.
Tulcán, Ibarra, Latacunga, Guaranda, Azoguez en valles de serafines.
Nueva Loja, Tena, Puyo, Macas, y Puerto Baquerizo en el vitral de mi país.

Y la canción se alegró sobre los muros de la cabaña y escudriñó las ventanas anhelando conseguir eco para entonarse ante el mundo. Pero no estaba lista. Para completarla añadí:
Pinte Santa Ana de los Ríos de Cuenca, cuna de poetas. Y la armonía del nombre invitó al recuerdo. Surgió la imagen de la ciudad andina. «Llano grande como el cielo», tal cual la llamaban los cañaris, parangonándola con el paraíso. Con su unicidad que se desprende de los cuatro ríos reunidos en un solo paisaje. Ciudad de la poesía. De la excelsa poesía. Su tierra la emite con inspiración. Su Catedral la recopia con destellos azulados. Su horizonte la pregona desde sus casas solariegas de una planta y sus techumbres adormiladas.

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Rocío es una creadora de solvencia intelectual, es abogada, Doctora en Jurisprudencia; realizó estudios de arte en los Estados Unidos en el “Lady’s finishing school Colorado Womens College”, en Denver, en donde obtuvo un “Teaching certificate” en lenguas. Más tarde siguió estudios de especialización: en la Universidad de Viena obtuvo un “Post-doctorado en Estudios Internacionales”; y en la Universidad Sorbona, un “Post-doctorado en Derecho Internacional. Dictó cursos en la Universidad Católica del Ecuador. En París, fue Consultora del Departamento Legal, y del Consejo de la UNESCO; Consejera Cultural de la Embajada del Ecuador ante la misma organización. Como todo literato cargado de vahos de tinta, escribe para medios de prensa, lo hace para el diario El Comercio de Quito, cadena de Diarios de América, revistas, Letras del Ecuador, Podium de Guayaquil, Correos del Arte de Madrid… Entrevistó a personajes como al Presidente François Mitterrand, Michael Jackson, al pintor colombiano Luis Caballero…

La novela no es un género ligero porque no es solo sensibilidad, es también conocimiento derivado de la experiencia de la acción de vida en el tiempo y en los distintos niveles espaciales que aboca cada creador. En el acto de existir se presenta un continuo aprendizaje manifestado en el descubrir y en el resolver, cuya solución no es siempre la misma en cada individuo, sino que ésta está determinada por las condiciones concretas que exigen medios específicos, donde la capacidad cumple una función básica; de ahí que el tiempo resulte ser un factor decisivo por la acumulación de experiencia del sujeto. A causa de esto el texto novelado que presenta calidad lo escriben personas maduras, mientras que el poetizar es por lo general patrimonio de la juventud, y la razón es bien clara, el poema en lo fundamental es el resultado de la sensibilidad, de la subjetividad sensible bastante distante del conocimiento y la experiencia. No significa que a personas adultas se les esté vedado iniciarse por senderos poéticos; lo dominante en estos casos es que dichos creadores lo sean en varias manifestaciones del arte; como los Rocío, son aquéllos que conocemos como polígrafos. Discernimos aquí de un conocimiento por fuera de lo común, distinto del saber de una disciplina o el saber intelectual. Lo que se denomina o entiende por el saber general influye poco o nada en la génesis que origina el arte, asunto de fácil comprobación. Los grandes talentos como un Mozart, Cervantes, Rulfo, Kafka, Miguel Ángel, Picasso, no fueron personas de conocimientos enciclopédicos.

En la novela Ecuador, el velo se levanta el lector se confronta con lecturas codificadas que se encuentran detrás o debajo de la lectura de primer nivel o de superficie, mejor conocida como directa, ejemplo:

El personaje se coloca sobre la cabeza un montón de libros a la manera de un sombrero, sobre esto la narración nos dice, en la página 80:

Al abrir la puerta, la pegadura de los libros se debilitó como por encanto. Rodaron en desorden. Solo resistieron tres ejemplares. Tres. Que se habían fijado con tenacidad sobre mi cabeza. El resto se apresuró en tomar posesión del espacio. Tal fue el tropel, que amenazó con sofocar al hombre. Tuve que intervenir e imponer respeto.
Él seguía serio. En la mitad. Sentado. Ciego a todo encrespamiento.
Sin saber qué hacer, empecé a ordenar los impresos. A limpiarlos, destorcerlos; en fin, desenredarlos. Uno a uno. Les dedicaría un lugar que no quitase espacio. Y evitaría su proliferación.
Los dispuse en el suelo. Unos junto a otros. Surgió un mosaico o cuadro. Me tentó verificarlo vitrificarlo.
Ya había dicho que detestaba los indios. Pero no, tengo que hacerme el viajero inteligente, el amante del exotismo. “¡Y entonces me manejo una cara!” Pero si yo detesto los indios, lo afirmo. Ser ciudadano de la tierra. ¡Ciudadano! ¡Y de la tierra! “Indio”, “Indio”, ustedes quieren maravillarme con eso.
“¿Por qué los odiaba tanto?”, lo enfrenté. “Explíqueme, por favor”, le rogué. Releí estas líneas a su oído. De cerca, muy de cerca. Pareció moverse…
Repetí las palabras. Con lentitud. Articulando con empeño.
No volvió a reaccionar.
Su leve sacudida me hizo sospechar, sin embargo, que estaba molesto. Posiblemente le irritaban los tres libros deformes que yo exhibía en la cabeza. Probé, una vez más, deshacerme de ellos. Imposible. Se habían fundido en una sola pieza, e iban tomando la línea de un sombrero. Pero no sabría decir si era de inspiración indígena o francesa. Una mezcla harto original, en la que se distinguía el dibujo de las letras EcuadorEcuadorEcuador. Y si bien el detalle podía sugerir una etiqueta digna de exhibirse con orgullo, el objeto mismo no me parecía precisamente bello. Confeccionado con tres pequeños libros viejos, de papel tan ordinario.”

Uno de los orgullos de la artesanía ecuatoriana es el famoso sombrero Panamá por su excelente tejido manual que viene y brota de las venas indígenas, signo de distinción por su elegancia que le imprime el color blanco con cinta negra a quien lo usa, es a la vez manifestación de buen gusto social por el precio que solo lo adquieren los sectores pudientes, tanto en lo nacional como internacional. Estamos frente una jerarquía que nos viene de un pasado lejano simbolizando poder que se destaca en la cabeza; los guerreros lo hacen notar mediante protuberancia como el penacho adherido a protectores del cráneo como es el casco y los nobles la corona de rey y reina.
Uno de los ejes narrativos poco comunes del texto, es el parear la visión del Ecuador de Michaux, con la del personaje narrador, usando el método propio de la literatura comparada con el objeto de encontrar un esclarecimiento conceptual de los valores terrígenos en lid recurriendo al manejo del intertexto.
A continuación dos parágrafos de las afirmaciones de Michaux:
Página 21

El Ecuador es pobre y pelado.
¡Con jorobas! y la tierra color de magulladura
O negra como la trufa.
Los caminos menguados, bordeados de plumeros.
Arriba el cielo es fangoso…»
Página 22

El suelo es negro e inhóspito.
Un suelo que viene de las entrañas.
No se interesa en las plantas.
Es una tierra volcánica.
¡Desnudo! Y las casas recubiertas de negror,
Le dejan toda su desnudez;
El desnudo negro de lo infernal.»

Claude Couffon, prologador de la novela afirma que Michaux fue invitado por el poeta Alfredo Gangotena a visitar su país en gesto de amistad. El invitado utilizó el recurso de zaherir en el conjunto de su obra mediante el uso de un lenguaje corrosivo; su acidez es precisamente uno de los encantos de este autor. Razón que explica lo lacerante de sus afirmaciones sobre el Ecuador, no como una justificación, sino como un elemento de comprensión de la obra de un escritor.
El personaje central en defensa de los valores de pertenencia lesionados sostiene todo lo contrario, construyendo una belleza mediante pinceladas de intensidad cromática envía al lector a la realidad directa de su patria:
Página 53
Cuando escuché el mar, nuestro mar, se desnudó el espectáculo que descubrí de niña: la fuerza de sus cuatro vientos. De sus constelaciones. El caudal de los generosos ríos que desembocan anhelando fundirse en su inmensidad. Surgieron embarcaciones de entre la espesura de laureles, bananales, cafetales. En el fondo, avisté el perfil de una procesión envuelta en el dulce tono de las fiestas del Niño. Eran los manabitas celebrando el Chigualó….
Página 91
Hubiera preferido quedarme en Quito. En su regazo. Repitiendo su trazado lineal. Descifrando sus cuarenta iglesias y magnificentes monasterios. Recorriendo su olor de azucena. Recontando las piedras de sus plazas pálidas. Revoloteando cerca de sus fuentes de talla andaluz. Auscultando las arcadas de sus portales en cuyo espacio se confunden los fantasmas de la Historia con las leyendas indígenas. Escuchando el eco de su grito de la independencia –célebre por haber sido el primero de la América española–. Sí. Me hubiera gustado envolverme en sus serpentinas indígenas. Fundirme en su lenguaje salpicado de castellano antiguo, ribeteado de quechua. Tomar de sus pliegues-repliegues, de sus graderíos sinuosos, rincones olvidados y amables luminarias…

En el duelo escritural que nos ocupa, la contendiente blande una daga inconsútil garantizando que no se rompe, porque es de fino metal hecha de una sola pieza al convocar ya no valores geográficos, sino, incuestionables, producto del hacer de su pueblo, que con ellos se enarbola el orgullo de la nación.
La visualización es un elemento que ayuda a profundizar el conocimiento de un escritor, entre los que se encuentran uno de los actos de duda y difícil, como es la elección de la carátula del libro, imagen decisiva para atraer al posible lector, es el primer acierto o fracaso de lo que llamamos en los ajetreos escriturales un buen gancho. A continuación las portadas de las publicaciones de Rocío Durán Barba, en el trasfondo se revela una imagen de su personalidad creativa.

Poemarios

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Novelas

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Crónicas

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Traducción

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Actividades actuales Francia

7-18 NOVEMBRE : PARIS
SALON DE L’AUTRE LIVRE

Rocío Durán-Barba signera son œuvre poétique
Une voix me le dit, Prix de la Ville de Saint-Orens, Prix des Arts littéraires 2017.
Stand Ed. La feuille de Thé
Vendredi 17 novembre : 18H à 20H
Samedi 18 novembre : 18H à 20H
48 rue Vieille-du-Temple 75004 Paris

19 NOVEMBRE : RAMBOUILLET
SALON DES ECRIVAINS ET DES EDITEURS DE RAMBOUILLET

Danielle Loisel et Rocío Durán-Barba signeront le livre de poèmes Parole émancipée et leurs livres d’artiste.
Rocío Durán-Barba présentera la deuxième édition de son roman Équateur
Adresse : salle Patenôtre (salle des fêtes)
Le Salon sera ouvert au public de 10h00 à 18h30.
64 rue Gambetta à Rambouillet

23-24 NOVEMBRE : PARIS
FESTIVAL INTERNATIONAL DE LITERATURA
(Encuentro en español)
Jueves 23 a las 17H:
Rocío Durán Barba presentará su novela Ecuador el velo se levanta, y la traducción al español de su reciente obra poética: Palabra emancipada.
Dirección: Maison du Méxique,
9c Boulevard Jourdan
75014 Paris

26 NOVEMBRE: PARIS
RENCONTRES EUROPÉENES : EUROPOESIE

Groupe de poètes « Affinités poétiques »
Rencontré « La femme dans l’art »
Au soleil de la butte à 15H
32 rue Muller, Montmartre, Paris
75018 Paris

UNE NOUVELLE !
Depuis le SALON DE LA REVUE À PARIS, le 12 novembre, 2017
J’ai la joie d’annoncer la parution de deux articles dans la prestigieuse revue littéraire Les Hommes sans épaules. Le premier, concernant mon roman ÉQUATEUR est signé Odile Cohen Abbas ; le second concernant mon livre de poèmes PAROLE ÉMANCIPÉE est signé Monique W. Labidoire :

Plus d’information

Commentaires sur la création poétique Une voix me le dit :
Préface par Claudine Bohi : LIRE ICI
Présentation du livre par Anne-Marie Vergnes : LIRE ICI
Article dans la revue l’Intranquille : LIRE ICI
Article dans Recours au poème : LIRE ICI
Article dans le quotidien El Universo, LIRE ICI

Commentaires sur le roman Équateur,
Sylvestre Clancier, pour lire CLIQUER ICI
Jean-Luc Despax, pour lire CLIQUER ICI
Pour regarder les vidéos, CLIQUER ICI.

Article de LA GAZETTE des Français de l’Amérique Latine et des Caraïbes, magazine d’information et de culture. Pour lire CLIQUER ICI

Entrevue RFI Jordi Bataille : https://www.youtube.com/watch?v=wurM-H9jad4
Sur le recueil de poèmes Parole émancipée,
www.rocioduranbarba.com

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