Causas de separación de cuerpos y espíritus

Por Efer Arocha.

Edelmira Adonadio, cuyo olfato era de mayor radio que la del buitre, no soportaba las presuntas traspiraciones de Rodolfo Hernández su conyugue acostumbrado a ingerir alimentos ligeramente condimentados. Por tal motivo, lo acostumbró con persistencia y esfuerzo a mudarse de pies a cabeza dos veces por día. Durante algunos años no tuvo problema por trabajar cerca de casa donde siempre iba a almorzar; la cosa se complicó cuando fue asignado a trabajar más lejos. Entonces Edelmira lo obligó a cambiarse calzoncillos y medias dos veces diarias. Lo hizo los primeros días, porque eso de quitarse los calzones, soltarse los zapatos quitarse medias y calzoncillos para ponerse otros en un reducido sanitario y con sospechas de compañeros de trabajo, no se lo aguanta nadie, así sea el amor eterno, la solución fue partir.

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