Algunas comprobaciones respecto de la estética (1)

Algunas comprobaciones respecto de la estética (1)

Por Efer Arocha

Pensaba que la estética era asunto resuelto entre personas de un cierto nivel de pensamiento, comprobé que existe una confusión entre lo que es arte y lo que es estética, confusión que se deriva del analizar en forma acrítica el razonamiento antiguo y que es de fácil identificación en los textos de Platón y Aristóteles, dos fenomenologías hoy bien distintas; establecer la diferencia no es un problema complejo.

El pensamiento de la antigüedad definió acertadamente el origen y lo que es belleza. En cuanto al origen, está en la representación o mimesis que Aristóteles trabaja en la poética y Platón en el libro III de la república y en otros textos de los dos autores. Ellos referencian el principio de imitación, consistente en reproducir con la mayor exactitud el Ser o Naturaleza; sea el mar, las planicies, color, forma, luces sombras, cuerpos celestes; es decir, en todas manifestaciones del ser del ser. Tenemos que el primer paso sustento de belleza la encontraron en la tierra y los astros. En griego Kalos significa bello y Sumetron armonía. Según Platón cuya obra está constituida por un epistolario en diálogos, varios de los cuales son de dudosa autoría; en la discusión entre el sofista Hipias y Sócrates se afirma que bello es lo que agrada, que produce placer, en tanto que realidad de mis sensaciones. En La República, Platón sostiene que si no tengo conocimiento intelectual de la esencia de lo bello, no estaré en condiciones de saber lo que es bello, Estas especulaciones del pensamiento antiguo que por sí mismas son un enorme avance sobre la idea de que bello es todo aquello que me produce un extasiamiento, lo que me conmueve en el plano del sentir en tanto que sensación agradable, es contradicho por la filosofía moderna: Kant, en La Crítica de la facultad de juzgar, supera la idea de lo bello con la idea de placer, y Hegel sostiene que la belleza de la naturaleza, está muy por debajo de la belleza del espíritu para fustigar a Platón con la idea de belleza que él tiene de cuerpo humano, empezando por el Bello Alcibíades.
Sobre este concepto de belleza se funda el discurso del arte en la antigüedad que ha navegado en las aguas del tiempo, modificándose en la medida que el hombre construye nuevos valores de civilización producto del avance material. Avance que modifica su forma de vida y sus paradigmas intelectuales y sensitivos. El tema del arte hoy es una fenomenología suficientemente investigada y definida, en este trabajo interesa únicamente en lo que respecta a la idea de estética.

Etimológicamente el vocablo estética se origina en la voz griega aistesis, significando belleza; sin embargo, la antigüedad no conoció la estética en tanto que categoría de la gnosis y de lo sensible. Ella es una hija de la contemporaneidad, nace dentro del contexto filosófico alemán: un discípulo de Cristian Wolff, Alexander Gottlieb Baumgartten, introduce en el siglo XVIII el neologismo estética, cuando en 1750, en su primer volumen publica en latín el vocablo Aestética, antes en 1735, la consideraba como “la ciencia del modo del conocimiento y la exposición de lo sensible”, sentando valores de una disciplina independiente que empieza por hacer delimitaciones, que se encuentran desde Platón, quien sostiene el concepto de Aisteta, la cosa sensible y la Noeta, la cosa ininteligible.

Conviene entonces dar un vistazo a lo que nos dicen filósofos y artistas modernos. El coco de lo filosófico en estética, es Emmanuel Kant, quien escribió un texto titulado, La Estética Transcendental, es un constructo de las formas apiori de la idea filosófica, que viene a ser en la realidad la primera parte de la crítica de La Razón Pura. Ahí encuentran el juicio del gusto, la comunidad estética, definición de arte, lo bello y lo sublime… en lo que nos concierne de manera súper breve, Kant sostiene: “qué es lo bello, es lo que me place, es una idea que define mi gusto, es una idea estética y simbólica” y así emite juicio de lo que él considera del tema, especulación centralizada en las ideas de arte, pero en rigor no aborda la estética. Cosa parecida es el tratamiento de Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Básicamente trabajó la categoría cuando fue profesor de las universidades Heidelberg y Berlín, entre 1818 y 1829, destacando la idea de forma: simbólica, clásica, romántica, poética y prosaica. Fenomenología que se enmarca dentro del arte. Su definición de estética “La Ciencia de lo Bello” a la luz de la evolución conceptual de la actualidad es insostenible por lo que se explicará más adelante. Todo el que se ha considerado filósofo, se siente obligado a tratar el tema del arte, siguiendo la impronta de uno de los textos fundadores de la disciplina, “La poética de Aristóteles”, Nietzsche, Heidegger, Jean-François Lyotard, Gilles Deleuze, Bachelard…Para cerrar me detendré en alguien que fue a la vez artista y filósofo, Teodoro Wiesengrund Adorno, filósofo de la escuela de Fráncfort, y como músico de la segunda escuela de Viena. Sus ideas estéticas se encuentran en la dialéctica de la ilustración, obra escrita conjuntamente Max Horkheimer y en su dialéctica Negativa. En la primera obra, se destaca la alegoría trabajada por Walter Benjamín en el drama del barroco alemán y la fábula homérica, en esencia, no son otra cosa que herramientas de la historia al servicio de la filosofía. La dialéctica negativa es un borrador de publicación póstuma, fundamentalmente es una teoría del arte moderno, donde se menciona la estética tradicional y otras, sin hacer una crítica a la categoría estética. Anecdóticamente, adorno dijo que después del holocausto no había espacio para escribir poesía. Lo anterior nos ayuda para entender a Adorno en lo relacionado con el tema.

Refiriéndome a los artistas, todos ellos, sus opiniones y conceptos se enfocan hacia el campo del arte, siendo muy escasos los que hacen planteamientos teóricos, planteamientos que aluden en el mismo sentido. Donde hay mayores ideas resulta ser en los movimientos artísticos que se han convertido en escuelas por haber fundido parámetros para la creación. Uno de estos ha sido el Dadaísmo que se fundó en el cabaret Voltaire, espacio de cultura dentro una cervecería de mala muerte en Zúrich, Suiza, en 1916; por el alemán Hugo Ball, al que luego se unirían el pintor Marcel Janco, Jean Arp y el poeta Tristan Tzara; situado en el número 1 de la callecita spiegelgasse, en la misma en la que habitó 6 meses Lenin. El vocablo Dada no significa nada, es el resultado del azar de un juego de diccionario, el que posteriormente sería el nombre de la revista de los dadaístas. Sus ideas se encuentran en el manifiesto de Tzara. Filosóficamente está en cierto sentido contra el concepto de Razón y todo lo que es burgués, es el arte contra el establecimiento. Era el tiempo en que occidente no concebía que se podía ser negro y poeta. De ahí uno de los aspectos de la importancia de Tristan Tzara sea, el que se dedica a la poesía oral de África, Oceanía y Malgache; integrando al programa del cabaret los versos de las tribus Aranda, Kinga, Bonfonga…Son fiestas negras de carácter subversivo que buscan escandalizar al máximo. Dos años después, en el 18, Tzara publica el manifiesto Dada. En el texto 1, el lector encontrará conceptos interesantes del pensamiento de sus integrantes, fundamentalmente de Tzara, que influyeron en sus creaciones artísticas. Reseño dos pequeños fragmentos a manera de información: “Que cada hombre grite: hay un trabajo destructivo, negativo para hacer, barrer, asear; la limpieza de un individuo se afirma después de un estado de locura. De una locura agresiva, completa en un mundo dejado en manos de bandidos que se destrozan y demuelen los siglos sin un fin y sin un proyecto…” “La moral es una infusión de chocolate en las venas de todos los hombres, no es una tarea ordenada por una fuerza sobre natural, sino por los trust de la mercancía y las ideas de los acaparadores universitarios. Hay otras ideas sobresalientes que permitieron forjar una corriente artista que origino otras. No obstante no se puede afirmar que el dadaísmo haya tratado el tema de la estética en el sentido riguroso. De la misma manera otros movimientos hasta donde he logrado bucear.

Uno de los aspectos interesantes de la estética, es su significación en el leguaje popular, ella alude a las actividades más disimiles. Empezando por los salones de peluquería, en Francia es común la frase, “Je suis esthéticien-ne” para significar soy peluquero o peluquera y en ese orden todas las leguas tienen distintos registros, de profesiones y oficios, donde lo predominante en el uso del término es buscar resaltar lo bello de su contenido.

Sin embargo, lo bello no accede a la estética porque no es una categoría estable, lo dominante en ella es su esencia relativa, y por esto se opone a lo estable de la estética, categoría general y permanente que demostraré más adelante. Las categorías determinantes de lo relativo en la categoría de lo bello se manifiestan en el hecho de lo efímero en el espacio y en el tiempo, y en lo particular del gusto del sujeto. Cuando señalamos el espacio es para demostrar que en el planeta en cada rincón hay un concepto de belleza distinto y a veces opuesto al de otro lugar. Tomemos el caso de los Bororó del Niger, tribu nómada que vive únicamente para la belleza; cada año hacen una fiesta con distintas competencias masculinas incluyendo el maquillaje que es excepcional por la diversidad de colores pero sobre todo porque sus creaciones son verdaderas piezas brevísimas de arte viviente y donde las mujeres eligen a los hombres más bellos, para luego disfrutarlos eróticamente y sucesivamente siguen en elección con los demás. Otra tribu igualmente nómada conocida como los hombres azules o Tuareguis y un poco similar en su vestimenta con tierras de pastoreo en Niger y Mali, tiene un concepto de belleza muy distinto. Exactamente sucede en el tiempo, a cada milenio, siglo y a veces décadas, los parámetros valorativos en un mismo lugar cambian. En cuanto a los individuos, ellos manifiestan la idea de belleza de acuerdo al placer o displacer a través de las opiniones pero estas carecen de valor en el juicio, por ser tan disimiles de un individuo a otro por la vía instintiva y por eso no son discutibles.

Abordaré la idea de arte desde la perspectiva únicamente de la estética; dos fenomenología bien distintas desde el mismo memento de su nacimiento. Lo primigenio en el arte ha sido la necesidad, mientras que en la estética no. A la luz de la comprobación lo que posteriormente se llamaría arte, es la reproducción mimética de las fuerzas animistas. Los animales resultaban de un poder invencible, algunos de los cuales diezmaban a nuestros antepasados de forma sistemática. Para apoderarse de esa potencia surge la representación mágica mediante el rito, cuna del teatro, la danza y el dibujo. En lo que alude a la estética tiene dos momentos primigenios, el primero cuando el arte logra su verdadera estructura en la antigüedad, sin embargo, su existencia no es accesible al conocimiento de su tiempo porque el nivel de pensamiento carecía de elementos para identificarla. El segundo lo he anotado arriba en el aspecto temporal, es el producto de los avances materiales de la civilización que inciden modificando la producción artística puesto que lo paradigmático cambia o desaparece, un ejemplo en pintura es la fotografía que elimina el naturalismo dando lugar a la pintura abstracta.

Primera parte, continuará

4.3
menu
menu